Alimentos bajo sospechaAlimentos bajo sospecha

Alimentos bajo sospecha

Una denuncia de las peligrosas actividades de las grandes productoras internacionales de alimentos.

ISBN 978-84-15070-13-9
páginas
Tapa blanda, 14x21 cm

Una lectura necesaria para quien quiera acercarse al conocimiento de nuestro proceso de producción alimentaria.

Desde la epidemia de las vacas locas hasta la mortandad causada por la bacteria E.Coli, pasando por los transgénicos, la gripe A y su origen en granjas porcinas… ¿Cuántas veces nuestras vidas han corrido peligro al realizar un acto tan necesario y sencillo como alimentarnos?

Gustavo Duch, autor de Lo que hay que tragar, nos advierte en este panfleto de cuáles son las causas de los peligros y nos ofrece una solución al alcance de todos: la soberanía alimentaria.

¿Por qué lo publicamos?

Denuncia los peligros sanitarios que tiene un acto tan sencillo y primario como comer, pues desde que los grandes fondos de inversión entraron en juego, comer se ha vuelto nocivo y a veces muy peligroso.

ISBN 978-84-15070-13-9
páginas
Tapa blanda, 14x21 cm

El interés por la salud y la alimentación han crecido exponencialmente. Gustavo Duch es un autor muy reconocido cuyos libros tienen muchísimos seguidores.

Gustavo Duch

(Barcelona, 1965) es director de la revista Soberanía Alimentaria y autor de Lo que hay que tragar, Alimentos bajo sospecha y No vamos a tragar. Creó la ONG Veterinarios sin fronteras, de la que fue director de 1991 a 2009. Posteriormente comenzó a colaborar con los movimientos y campañas relacionados con la lucha por la Soberanía Alimentaria de los Pueblos. Ha sido miembro de la Junta Directiva de la Plataforma Rural, colabora con la Vía Campesina y con campañas como «No te comas el mundo» o «Som lo que Sembrem». Colabora en distintos medios de prensa escrita como El Periódico, Público, La Jornada (México), Galicia Hoxe y El Correo Vasco, así como en algunos programas de radio.
Gustavo Duch
¿Quieres leer un fragmento de este libro?
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«Una lectura necesaria para quien quiera acercarse al conocimiento de nuestro proceso de producción alimentaria»
El Polemista

«La soja, y no la confundamos con la usada en la cocina asiática, llega a nuestra mesa bañada de un pesticida llamado glifosato, desde el Cono Sur. Su rasgo transgénico la hace inmortal frente al uso del herbicida llamado glifosato (fabricado con la marca Round-Up por Monsanto, entre otros) … Aquí no consumimos esa soja directamente, pero es la base de la alimentación de nuestra ganadería intensiva e ingrediente importante de la comida elaborada o industrial, donde aparece en forma de “lecitina”, un emulgente de grasas que se encuentra en la bollería, las salsas, las papillas infantiles…»

Alimentos bajo sospecha
Gustavo Duch