Con el sol en la bocaCon el sol en la boca

Con el sol en la boca

Una historia cruda y contundente, escrita sin concesiones.

ISBN 978-84-15070-51-1
256 páginas
Tapa blanda, 14,5 x 21 cm

Un trozo de literatura en estado puro. O en estado sólido, que como un trozo de hielo, arde en la boca.

Mucho más que una novela hecha de silencios, traiciones y ausencias, Con el sol en la boca es la implacable confirmación de un narrador que desprecia trucos y guiños para urdir con absoluta honestidad una historia sin concesiones. Un trozo de literatura en estado puro. O en estado sólido que, como un trozo de hielo, arde en la boca.

Tano Castiglione prepara una fuga imposible, preferentemente a Brasil, para librarse de la desazón que le persigue. Se pelea con su hermano y se cobra una deuda de su padre en forma de un cuadro muy pequeño con una firma muy importante, sin saber que tras ese cuadro se esconde una historia turbia e inasumible de guerrilleros y revolucionarios, de traidores y dinero.

¿Por qué lo publicamos?

Este libro es la implacable confirmación de la categoría literaria de Matías Néspolo.

ISBN 978-84-15070-51-1
256 páginas
Tapa blanda, 14,5 x 21 cm

Un autor muy literario y muy narrador.

Matías Néspolo

(Buenos Aires, 1975) publicó el poemario Antología seca de Green Hills (2005), el cuento infantil Un sac de què?, ilustrado por Òscar Serraima y editó, junto a su hermana Jimena Néspolo, La erótica del relato. Escritores de la nueva literatura argentina (2009). Desde 2001 vive y trabaja en Barcelona.
Matías Néspolo
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«Todo el mundo tiene derecho, o incluso la obligación, de conocer esas coordenadas de origen, pero no siempre se trata de un emplazamiento agradable o tranquilizador; si lo fuera, nadie se vería impulsado a acabar sus días en otro lugar, muy lejos del sitio donde nació. Si el origen garantizara por sí solo la pureza y no el crimen, el orgullo sin humillaciones ni escarnios, la saciedad sin menester y el bienestar sin deseo; cada uno moriría feliz, libre de toda nostalgia, en el sitio exacto donde fue engendrado. Y eso lamentablemente sólo ocurre en los cuentos de hadas o puede que, con suerte, entre los cofrades de algún pueblo primitivo que aún resiste».

Con el sol en la boca
Matías Néspolo